No sé a ustedes, pero a mí todo esto me da un poco de alipori.

La cosa en sí es bastante carnavalesca, líderes de todo el mundo, entre los que, quien más, quien menos, son cualquier cosa menos Charlie, encabezando la mayor manifestación en décadas en París cuando el genocidio en directo de cristianos en Irak y Siria no ha provocado más que bostezo tiene su punto de ironía evidente. Pero los periodistas, a quienes nos encanta decir que un periodista no debe ser nunca la noticia, estamos convirtiendo esta orgía de hipocresía y postureo en un gigantesco autohomenaje… Léalo entero aquí

Anuncios