A ver, debo a la prensa de papel una disculpa: no es que no den la noticia relevante, es que se toman su tiempo.

No estamos hablando de blogueros o periódicos online de cuatro euros, sino de negocios serios, consolidados, que ven con malos ojos las sorpresas y necesitan su tiempo para decidir cómo puede agarrarse la realidad por donde no (les) queme. SwissLeaks, como le llaman, ya se insinúa en las primeras, 48 horas después de que las redes sociales y la Web entera lo hayan contado, comentado, diseccionado y digerido en todas sus variadas.

Ahora, una pregunta inocente. Todos sabemos -o hemos oído- que la noticia más relevante es local, hasta llegar a exageraciones como la de ese periódico vasco que, en no recuerdo qué horrible decapitación del IS, informaba con macabro orgullo que el cuchillo empleado por el yihadista era tan euskérico como la txapela.

Y aquí tenemos la lista del año, repleta de jugosísimos nombres nacionales de la máxima relevancia. ¿Cuántas probabilidades hay de que, en un mundo de perfecta inocencia, las grandes cabeceras ignorasen alguno de esos celebérrimos nombres en sus titulares de la noticia? Pues, ya ven: nada. Pero entremos en harina.

El País aprovecha su última esquinita para informarnos de todo ese jaleo, con un sesgo interesante: El Gobierno de Venezuela depositó 12.000 millones en el HSBC en Suiza. Interesante, sin duda, mucho, aunque se me ocurre alguien más cercano a nosotros -y cercanísimo a la endeudada Prisa- que también tenía un pico en el mismo banco.

En cuanto a la noticia principal, ¿quién puede reconocer en este ejemplar que tengo en las manos la misma cabecera que, el 12-S de 2001, en lugar de decirnos lo que había pasado nos advertía de lo que podía pasar?

portada

Portada El País, 12 de septiembre de 2011

Aquel titular pasó a la historia de la infamia periodística por su antiamericanismo visceral, y el de hoy entrará en el mismo registro por la razón inversa: Obama: “Rusia no puede cambiar las fronteras de Europa a punta de pistola”.

Yo digo que elegir una declaración tan sangrantemente manipuladora sin un subtítulo que la denuncie es la peor manipulación. Quizá lo de Kosovo no puede llamarse cambiar las fronteras a punta de pistola, porque necesitaron semanas de brutales bombardeos para lograrlo. Por otra parte, ¿qué frontera ha cambiado Rusia a punta de pistola? ¿Crimea, con un referéndum con una mayoría que no disputa un solo observador? Cambiar fronteras a punta de pistola… Habló de putas la Tacones.

ABC, que sigue en su larga marcha para cambiar el prestigioso decano de la prensa madrileña en un cómic, recuerda la noticia de antes de ayer en un faldón de portada, arriba: Al descubierto 4.000 cuentas de españoles en Suiza. Vaya, vaya, no sólo estaba el gobierno venezolano, quién lo iba a decir… Subtítulo: Botín y Fernando Alonso entre los citados, que acumulan en total 1.800 millones de euros. ¡Lo ha dicho, lo ha dicho! ¡Qué alivio, me estaba pareciendo leer Harry Potter y su Aquel Cuyo Nombre No Pronunciamos!

Pero su piece de resistence no es esa, sino un titular en fuente loza de TalaveraDescontrol en la Universidad. Nos enteramos de que un informe del Tribunal de Cuentas -bomberos que llegan siempre al incendio cuando humean solo las cenizas- denuncia una gestión deficiente y opaca de este antro del que ha salido… Sí, hombre, lo tengo en la punta de la lengua… Va, bueno, a ver si luego me acuerdo.

La Razón, como es habitual, sigue en su Estrategia Duguesclin: ni quita ni pone rey, pero ayuda a su señor. Y vuelve con sus dos bestias negras favoritas, Mas y Podemos. Al primero lo saca en pose tal que parece a punto de hurgarse la nariz, bajo el poético titular Artur Mas, “el octavo hijo de Jordi Pujol”. Qué quieren que les diga: yo, sin prueba de paternidad de por medio, evitaría titular algo así.

Para el segundo tiene esta espada en alto: Uno de cada cuatro simpatizantes de Podemos ya exige la dimisión de Monedero por sus escándalos. Esto de las dimisiones, ya se sabe, va por partidos. Una cabecera siempre tan benévola con la corrupción de casa debería cortarse algo más pero, hey, es la guerra.

¿Falciani? Ah, sí, venga, un rinconcito: La ‘Lista Falciani’ destapa casi 2.700 cuentas españolas en Suiza por valor de 1.769 millones. No es que entre esos 2.700 afortunados haya ningún nombre que merezca los honores de portada. Nada que ver aquí: sigan circulando.

El Mundo ignora a Falciani, caso único hoy. Pero abre con un desmentido apetitoso (y va el día de números): Monedero ya tenía 682.508 euros el día en que fundó Podemos.

Publicado el 10.02.2015 en El Debate
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