Una de mis reacciones habituales al trasgo es arrepentirme de lo escrito en cuanto doy a la tecla de enviar. Temo a menudo que mi tono sea excesivamente acerbo, que mi visión tantas veces cansada sea cosa mía, de los años, más que demérito de la prensa. Quizá, me digo, exagero.

Hoy es uno de esos días en que la propia prensa viene en auxilio de mi atribulado espíritu para darme consuelo y asegurarme que no, que no soy yo, que es ella.

La portada de ABC es como una de esas señales que pedimos a los cielos en momentos de tribulación, cuando imploramos una prueba para saber que vamos por el buen camino: ‘Todo igual… hasta el 25 de mayo’.

Me quedo, sobre todo, con el ‘Todo igual’. Me quedo, también, con la foto que acompaña el titular, Rajoy cuchicheando con María Dolores de Cospedal, ambos moderadamente sonrientes y sorprendidos segundos antes o segundos después de la instantánea con que abre el diario del régimen.

Ya no me aclaro muy bien con estos dos, ya no sé si el ABC es el abuelo que chochea o La Razón el heredero poco talentoso que trata de suplir su evidente inanidad con un exceso de entusiasmo. La cosa es que el alevín no se permite ni en broma un titular que pueda insinuar pasividad en el líder, de modo que le prefiere diciendo al partido que imite a Marhuenda: ‘Rajoy pide al PP que exhiba su “orgullo”.

No sé si se habrán fijado, pero ya llevamos dos y los dos abren con lo que viene siendo la noticia del otro día, o de casi cualquiera.

Y El Mundo también, también abre con la foto y la noticia/no noticia y un titular a la medida para alegrar el viejo corazón del trasgo: ‘Rajoy convence al partido de que lo mejor es no hacer nada’. Ni en mis mejores sueños podía esperar tamaño espaldarazo.

Lo de El País es otra cosa; lo del diario de Prisa, otrora bandera del progre hispano, hace más mágica y evidente la señal de los cielos, y no me refiero al hecho de que refrende la atonía informativa con el titular con que abre: ‘Rajoy exige unidad, disciplina y lealtad a las siglas del PP’, que si bien dice lo que todos, es más eufónico y rítmico, casi cantable:

Rajoy exige unidad,

disciplina y lealtad

a las siglas del PP

Mejor así. Pero no, no me refería a eso, sino a lo que me encuentro en la parte superior de la página. ‘Vuelve el brontosaurio’. Por lo visto, este animalito antediluviano -qué antediluviana suena la palabra ‘antediluviano’- había perdido su categoría taxonómica tradicional, como Plutón dejó de ser planeta, y ahora la recupera, como parece haber sucedido con el cuerpo celeste. Pero así al pronto este regreso triunfal del brontosaurio se me ha antojado un reivindicación en clave de la prensa de papel.

Al lado, otra noticia de rabiosa actualidad: ‘Franco sí fue un dictador’. Que parece que al Caudillo le pasó lo que al animalito prehistórico, que estaba mal clasificado. Todo, como ven, muy actual y muy relevante.

Pues ya lo están ustedes viendo, pasarse por el quiosco es esencial para estar al día, que sin la atenta lectura de sus cabeceras de hoy uno podría imaginarse a Rajoy dominado por el baile de San Vito, o pidiendo a su partido división y deslealtad. También correría el riesgo de pensar que el brontosaurio es un animal de compañía y Franco, un animal acuático, y no meramente que sigue vivo, que es de lo que nos quieren convencer la prensa y los políticos de izquierdas.

Publicado el 08.04.2015 en La Gaceta

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