No creo que quede ya nadie que compre un periódico esperando enterarse de verdad de lo que pasa. A estas alturas, es perfectamente evidente que el negocio de los periódicos no consiste en mirar con ojos curiosos ‘lo que pasa’ y contarlo fielmente, sino contar un cuento eterno, una narrativa propia, cogiendo de lo que sucede lo que más cuadra y presentándolo como mejor se ajuste al hilo argumental.

Ayer hubo un enorme revuelo en las redes sociales con la publicación parcial de la famosa Lista Falciani de grandes evasores fiscales con cuentas multimillonarias en Suiza. Los nombres configuran un impresionante Who’s Who de la evasión, donde aparecen desde banqueros patrios hasta pilotos de carreras, actores y cantantes. Y esto provocó en algunos un escándalo secundario viendo que ninguna de las grandes cabeceras nacionales dice una palabra al respecto en sus primeras.

Nada. Ni un breve lateral a pie de página. Falciani no existe. No sé de qué me habla, oiga.

Ahora, yo no critico necesariamente que no sea la noticia con la que abran todos los periódicos.

Entiendo que hay otros asuntos muy jugosos y que quizá nos toquen más de cerca y cuya actualidad sea más urgente.

Entiendo, también, que si noticia es que un hombre muerda a un perro y no al revés, no es precisamente sorprendente que la gente quiera poner su dinero a buen recaudo, lejos de las garras ávidas del fisco, y que los ricos pueden y los demás, no. Dicho de otro modo: sin lista y sin chivatazo, yo doy por supuesto que los grandes de este mundo no tienen toda su fortuna en cuentas transparentes, llámenme cínico.

Pero es que la narrativa oficial no es esta. No, para ningún grupo mediático que conozca. El cuento por defecto es que estas cosas no pasan, y que cuando pasan son un escándalo terrible. Llevamos unas semanas husmeando facturas y examinando complementarias, llevándonos en cada ocasión las manos a la cabeza como si viéramos un monstruo de dos ídem. Así que no puede ser eso.

No, esto es como el perro que no ladró de aquel caso de Sherlock Holmes, un silencio administrativo que habla a gritos de lo que de verdad es, ha sido y será la prensa generalista de papel: un soporte para vender primaveras de la moda, coches… Y libretones. Y no es cosa de morder la mano que te da de comer, ¿verdad?

Cada cual, pues, se dedicó a colocar su narrativa y aquí paz y después, gloria. El País, diario de la banca que fuera otrora cabecera imprescindible del progre, es ya el epítome del órgano de orden y abre informándonos que La mayoría de los españoles avala la implantación de la cadena perpetua. Sí, claro, es una encuesta, es lo que hay, es importante. Pero si me hubieran dado un euro por cada estudio demoscópico o científico que El País ha escamoteado, me veíais ya en la Lista Falciani.

Luego va con que Obama y Merkel debaten sobre si arman a Ucrania frente a Rusia, un titular tan repulsivo y manipulador que no hay por dónde cogerlo. Quizá por la sorpresa de ver a El País convertido en belicista de salón y proyanqui visceral, él que fuera tan crítico con guerras anteriores. O por ignorar que Merkel ya ha declarado que la vía militar no es la solución en Ucrania. O, tal vez, por ese frente a Rusia, cuando es evidente quePoroshenko está usando las armas que le proporciona Obama para atacar a la población del Donbass.

Para ABC, al que tampoco le suena Falciani de nada, abre, qué raro, con un cabizbajo y meditabundo Monedero bajo el titular Hugo Chávez pagó 35.000 euros a Monedero. Bien, bien, es noticia, lo sé, por mucho que el monto más bajo de la lista de marras deje lo del número tres de Podemos en una miserable propina.

Aunque en esto me remito al principio: sólo es noticia porque la narrativa dice a sus fieles que esto NO SUCEDE. Vuelvan a llamarme cínico, pero la idea de que unos tipos que buscan el poder con esas ansias lo hagan imbuidos por el más puro espíritu de servicio y que, perteneciendo, sin duda, a una especie distinta de la humana, han pasado por la vida sin romperse ni mancharse, está bien hasta, no sé, ¿segundo de la ESO?

Tampoco El Mundo parece haber oído de Falciani y también ellos abren con las tribulaciones monetarias de Monedero: Monedero acumula 700.000 euros en sus tres cuentas en España. La Lomana, al final, no está para sentar a un pobre en su mesa, sino para codearse con sus iguales. Esto debería apagar las ilusiones de la clase obrera irrumpiendo en el poder, anegada por un santa ira, pero no es probable: la nueva fe no es creer lo que no vemos, sino creer lo contrario de lo que vemos.

Y, finalizando nuestra lista de los que ignoran la lista, el diario del régimen. Este vacila entre dos de sus cocos favoritos a los que ya se ha encargado -no sin justicia- de hermanar: Syriza y Podemos. El segundo manda en posición: Podemos oculta el primer trimestre de sus cuentas. Oh, caramba. Pero Tsipras domina en la foto: ahí aparece, consultando su reloj bajo el ingenioso titular: Tic-tac hacia el desastre. ¿Lo pillan?

Publicado el 09.02.2015 en El Debate

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