Así es como termina esto, no con una explosión, sino con un lamento. Bien, bueno, T. S. Eliot se refería al mundo y no a la prensa de papel, pero me vale. No veremos a las mejores mentes de nuestra generación destruidas por Internet en el último asedio desesperado a los medios convencionales, sino a un ejército de becarios mal pagados a las órdenes de bancos y políticos.

Ya es que no disimulan, y si es siempre melancólico el fin de lo que fue tan grande, nunca lo es tanto como cuando, antes de morir, se vuelve tan pequeño y trivial. Hubiera preferido un Fahrenheit 451, un glorioso incendio, antes que ver la portada de La Razón de hoy: Información en libertad.

Ya he dicho todo lo que tenía que decir sobre los titulares sin verbo -no son noticia, sin más-, pero en este caso, referido al 25 aniversario de una televisión privada y sobre la fotografía de un grupo de estrellas de la tele y directivos junto al rey de España, es especialmente vacío, penoso, publicitario y vulgar.

Durante décadas, la gloria de nuestra profesión consistía en disimular, con las mejores informaciones, que nuestro negocio consistía en vender libretones y la colección de primavera-verano de unos grandes almacenes, a base de buenas informaciones, noticias relevantes, textos bien escritos, documentados y contrastados. Pero ya parece que no hay razón para disimular.

Ni siquiera sé ya si no es mejor el sesgo que da la vuelta a la realidad para presentar lo negro como blanco y a la inversa. Sí, casi lo prefiero a lo inane; casi prefiero leer en la primera de El País : Grecia impide la aprobación de nuevas sanciones a Rusia . La Unión Europea pacta solo una prórroga de las medidas en vigor y no amplía el castigo por la escalada bélica en Ucrania . Es decir, que como Kiev ha intensificado sus sangrientos ataques contra los rebeldes del Este y la población civil, lo soprendente para El País es que no se castigue… a Rusia.

En páginas interiores del diario de la banca, por cierto, John Carlin me da la razón en un demoledor artículo sobre (contra) Podemos, La religión por otros medios.

“… el mensaje de Podemos contiene permanentes alusiones cristianas. Lo que venden, en el fondo, es el mensaje de Cristo, el de aquel Cristo indignado que cuando llegó al templo denunció a los mercaderes y, en las palabras del Evangelio, ‘echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistas… Y les dijo: Escrito está: mi casa será llamada casa de oración pero vosotros la estáis haciendo cueva de ladrones’.
Incluso el método de Podemos es de inspiración cristiana. El taquillero concepto ‘ni izquierdas ni derechas’ representa la evolución contemporánea de la fórmula ganadora, “Me hice todo para todos”, patentada hace dos mil años por el primer gran propagandista cristiano, San Pablo, en una de sus cartas a los corintios”.

Y se me hace largo para comentar otras portadas que, por lo demás, me parecen escasamente reseñables.

Publicado el 30.01.2015 en El Debate

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