El círculo se cierra cuando un sindicato obrero, de clase, paga sus gastos con esas infames ‘tarjetas black’ que repartían los malvadísimos banqueros.

El banquero ha sido siempre, en la iconografía de la izquierda, la quintaesencia del patrón explotador -en el imaginario común no goza de mejor cartel, pero eso no toca ahora-, mientras que el sindicato era el martillo de la famélica legión, los descamisados esgrimiendo el arma de su trabajo. Por eso uno debe preguntarse si la heterogénesis de los fines -la tendencia a que los planes, iniciativas e instituciones acaben logrando lo contrario de lo que se proponían- no será una ley fatalmente universal.

Y en la prensa de papel esta metáfora tiene su imperfecto correlato en El País, que empezó de pana como González y transmite hoy la voz de la banca. Parafraseando a Conquest podríamos decir que todo negocio editorial no claramente rentable acaba siendo propiedad de sus acreedores o, por ponerlo en castizo, quien paga, manda.

Quizá sea por eso que, de todas las malandanzas de la actualidad de ayer, la que destaca hoy El País en su primera sea esa: ‘UGT pagó parte de sus gastos con las ‘tarjetas black’ de Caja Madrid’. Quien lo cuenta, lo sabe. Prensa de calidad, no digo más.

Y calidad, una extraña calidad, debe de ser titular como segunda noticia con unas declaraciones de Leopoldo López, líder de la oposición venezolana encarcelado –“Necesitamos unidad; unidad en la calle y unidad en el voto”– y dejar para el subtítulo que ‘Podemos e IU votan contra la liberación de los presos políticos en Venezuela’.

A El País siempre le ha gustado dar imagen de hombre de mundo rodeado en el quiosco de paletos provincianos incapaces de ver más allá de los límites de la aldea, pero a menudo ese comprensible prurito le ha llevado, como en esta ocasión, a primar la banalidad sobre lo que cualquiera con dos dedos de frente periodística vería como la noticia real. Porque siendo sin duda fascinante el caso de López, sus declaraciones no son precisamente de parar las rotativas, mientras que ver a los reyes del escrache, adalides de las masas y debeladores de desahucios votando por el mantenimiento de la represión política es para enmarcar.

Es, de hecho, tan ponérselo en bandeja a los rivales de Pablo Iglesias que ABC le ha dedicado una de sus portadas manga: recortados sobre un fondo muy cuaresmal -el morado de Podemos- seis ciudadanos y ciudadanas que componen el núcleo duro de la formación política en distintas poses reivindicativas -aunque Iglesias y Monedero parecen, más bien, estar jugando a ‘piedra, papel o tijera’- bajo el chusquísimo titular: ‘Podemos se retrata’.

A ver, Bieito, no. Si tienes la noticia, que tú mismo pones debajo de ese titular de Arniches -‘Avala la represión de maduro-, no estropees el efecto con esa expresión de bar que delata una Schadenfreude muy poco periodística. Más que reforzar lo escandaloso del asunto, lo que hace es tratar de tontos a los lectores y reflejar el peor forofismo futbolero.

El Mundo, que al menos cuenta cosas que pasan, está, sin embargo, de un intenso que agota. El diario fundado por Pedro Jota es un perdiguero empeñado una y otra vez en llevarte la pieza que ha cazado, aunque ya huela. ‘La Fiscalía pide a EEUU que entregue los datos del ático’. No sé ustedes, pero yo estoy ya del ático de González hasta donde nunca da el sol. A efectos políticos está ya más que amortizado, y lo que venga ahora tendrá ya una transcendencia informativa secundaria. Suelten la presa, que ya nos hemos enterado.

El diario del régimen cae igualmente en la trampa de la metáfora con lo de Podemos, que no sé quién les ha contado al papel afín al Gobierno que el lector de derechas es demasiado tonto para extraer conclusiones evidentes: ‘Iglesias echa una mano a Maduro’.

Qué cruz. Que Iglesias echa una mano a Maduro no es noticia, al menos en La Razón, porque es lo que Marhuenda lleva repitiendo machaconamente desde el primer día, con lo que volver a decirlo así es anular por completo el impacto de la vergonzosa decisión de Podemos.

Pero aunque ese es el tema que va con la foto, no es la primera noticia de La Razón, aunque esta tenga a los mismos personajes como protagonistas: ‘Podemos y Bildu pactaron reunirse en Francia para cerrar una coalición’. ¿Veis como no es tan difícil, que cuando queréis sabéis hacerlo?

Cierra su portada el diario del régimen con la noticia de que ‘Francisco considerará como pecado atacar el medio ambiente en su próxima encíclica’. Vale. Lo sumamos a no ir a ver a tu madre a menudo y a pagar en negro. De pecado en pecado, diría, pero ¿quién soy yo para juzgar?

Publicado el 13.03.2015 en La Gaceta

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