En la película El Dormilón , el personaje interpretado por Woody Allen se queda dormido en 1973 y despierta doscientos años más tarde en una América en la que todo es sorprendentemente distinto. Yo no necesito tanto: me bastan veinte para que la perspectiva -esa hermana del conocimiento que el periodismo ha perdido, como saben en Delayed Gratification – resulte extraordinariamente reveladora.

Supongamos eso, que me he quedado dormido en 1995 – cuando El País era aún el diario del progre guay y socialista hasta las cachas-, despierto ahora y bajo al quiosco. Y, claro, no entiendo nada.

La primera de El País es la de un diario conservador clásico. El BCE corta la financiación a Grecia para forzar un nuevo rescate , abre el diario de la banca. El País está tan alineado con Angela Merkel y horrorizado con la victoria de Syriza como puede estarlo la cabecera conservadora británica The Telegraph .

Por supuesto, si le aterra Syriza en Europa, el vendaval Podemos hace que no le llegue la camisa de Armani al cuerpo. Podemos crece pese a ser percibido de extrema izquierda , reza el titular en primera. Solo le falta un ‘¡PQC!’ para que todos entendamos.

En política internacional parece directamente a las órdenes del Departamento de Estado de Estados Unidos, con esa foto del desventurado Poroshenko y sus cínicas declaraciones: “La paz en el este de Europa depende de Rusia”. Porque, claro, los miles de millones de euros que ha inyectado la Unión Europea en el gobierno golpista de Kiev y el golpe de Estado propiciado por Estados Unidos no tienen absolutamente nada que ver con lo que sucede en Ucrania.

Siempre fue muy hábil el diario de Prisa en el uso de la demoscopia, jaleando las encuestas que confirmaban sus prejuicios ideológicos y consignando al averno de la no noticia a las que los contradecían. Pero ahora la demoscopia prisaica, como el miedo, parece estar cambiando de bando: La mayoría de los españoles apoya la vía militar contra el yihadismo . Cualquier día de estos sacan en primera un homenaje a la Legión.

Nuestro dormilón de 1995 deja, perplejo, el ejemplar de El País y se siente atraído por la llamativa portada de un diario que hace daño mirar sin gafas de sol: un psicodélico montaje de uno de los leones de las Cortes, las propias Cortes al fondo y, en colorines entre sus venerables columnas, tres franjas con porcentajes y el titular: Podemos hunde al PSOE y acecha al PP’ . Es, ay, nuestro viejo diario conservador, del que tanto lamento que no haya conservado la mesura, el buen gusto y cierta elegancia en sus portadas.

Bien es cierto que el titular del día del ABC le honra más que en días anteriores: es claro, tiene verbos -¡Hosanna!- e incluye al PP entre los partidos amenazados por el avance de Podemos. Lástima que esa encuesta esté ya, más que conocida, masticada y digerida hasta el hartazgo.

La Razón es un recién llegado, como quien dice, para nuestro dormilón . El diario de Marhuenda sigue siendo, por esperpéntica, la cabecera más divertida del quiosco. Su forma de hacer que la realidad dé siempre la razón a sus tesis -PP in aeternum, que no hay otra- resulta hilarante. Su portada la dominan una foto de los sonrientes Jean-Claude Juncker y Alexis Tsipras cogiditos de la mano y un titular que contradice tan amorosa actitud: Portazo del BCE a Syriza , y como antetítulo: Fracaso de la gira europea de Tsipras.

No digo que no, pero desde luego es demasiado pronto para asegurar que sí, mucho menos desde la primera de un diario. El juego de Grecia es casi diabólicamente complicado; la situación, volátil hasta quitar el aliento; y el riesgo de que la Eurozona salte por los aires, sensible. Por mucha independencia que tengan sobre el papel, los bancos centrales están supeditados a la política y sus portazos pueden tener mucho de escenificación. ¿Fracaso? Quizá sí, quizá no. El ministro griego de Finanzas, con esa pinta de portero de discoteca poligonera, ha lanzado un órdago y Bruselas dice que se lo ve. Pero todavía no han levantado las cartas. Tic-tac-tic-tac.

Pero la primera noticia de La Razón nos toca más de cerca: Ferraz culpa de la debacle en el CIS a los “saltimbanquis” del PSOE . Génova, al parecer, no necesita culpar a nadie porque, aunque se trata del partido que está gobernando España, no tiene, al parecer, nada que ver con el avance de Podemos. La actitud de La Razón parece olvidar que Podemos puede gobernar más fácilmente con el PSOE, por reducido que quede, que con el PP. Tic-tac-tic-tac.

Nos fijamos en un último titular de La Razón , del que nos atrae el verbo: Tania Sánchez traiciona a IU y da la mano a Podemos . Estamos hoy muy de hacer manitas en el Marhuenda’s Times , pero nos referimos al primer verbo: traiciona . El diario del régimen debería saber a estas alturas que con frecuencia la diferencia entre un prócer y un traidor es mera cuestión de fechas. O, en este caso, adscripción de partido. Tic-tac-tic-tac.

Juro por mis niños que no tengo ninguna vinculación personal con El Mundo , pero un día más tengo que reconocer que tiene la portada más periodística. Podemos se convierte en el voto útil de la izquierda , su titular de primera, me parece un modo perfecto de dar la noticia que todos comentan ya. Debajo, la cara de un Pedro Sánchez preocupado hasta quedar perdido en sus pensamientos, tan expresiva en su inexpresión que el lector parece poder leer lo que tiene en la cabeza: Tic-tac-tic-tac.

Publicado el 05.02.2015 en El Debate

Anuncios