Uno escribe esta columna con la esperanza de que no llegue a ojos de periodistas con mando en plaza, que de no ser así me temo que no me contratará nadie “de lo mío” mientras el cielo no se junte con la tierra. Para el caso de que yerre en mi ilusión, me apresuro a aclarar que “plúmbeo” quizá sea un adjetivo injusto para calificar la prosa de El País, que no ha estado bien comparar al ABC con un abuelo senil y que lo de ‘diario del régimen’ aplicado a La Razón lo digo con cariño.

El caso es que temo repetirme -no demasiado: un opinador debe generar sus propios clichés- como reflejo de lo mucho que se repite el papel, y es por eso que me he llevado una gran alegría al ver alejarse del tópico algunas de las portadas de hoy.

Por ejemplo: el ABC tiene una portada informativa. De acuerdo, la ilustración mantiene el espeluznante recurso de una figura recortada sobre un fondo en degradado del color de un chándal de gala, en este caso, Rodrigo Rato sobre un verde que se vuelve amarillo limón; y el titular sigue esa pésima costumbre de elidir el verbo y tirar de metáfora, pero en este caso no es tan terrible porque numera cinco subtítulo de indudable interés.

‘Las sombras del caso Rato’, es el titular, y he aquí las ‘sombras’ en cuestión: 1. Los fiscales cursaron la denuncia sin informar a sus superiores. 2. Hacienda ocultó que Anticorrupción consideraba aún poco madura la investigación. 3. Los fiscales jefe de Madrid “no daban crédito” al ver al exvicepresidente detenido. 4. Rajoy despreció por “inconsistentes” las primeras filtraciones sobre quien fue su apuesta para Caja Madrid. Y 5. Cruce de acusaciones por airear un escándalo que causa “un daño demoledor” al Gobierno y al PP.

No sé a ustedes, pero a mí me parece emocionante y me trasmite una sensación de absoluta chapuza y de navajeos en la sombra salidos de madre.

También parece como si La Razón me hubiera leído para titular casi exactamente igual que El Mundo ayer, con la declaración entrecomillada del chico de la ballesta: “Tenemos que matar a todos”. Hombre, Paco, dije que me gustaba el titular, pero para ayer; abrir hoy como la competencia abrió ayer me parece el colmo de lo patético. Claro que si al ABC le gusta quizá lo use para dentro de dos o tres años.

Fuera de ABC, cuya portada no le permite más que una apuesta, las primeras de los demás diarios nacionales se hacen eco de la elocuente y populachera expresión que Santiago Menéndez, director de la Agencia Tributaria, ha empleado para calificar los datos que su departamento tiene sobre fraude fiscal: “la repera patatera”. Fin de la cita.

Admito que nunca había oído ese doblete, que hasta ahora las cosas muy “la pera” eran “la repera” o “la pera limonera”; la hipérbole de segundo grado de la “repera patatera” debe de reflejar una realidad espeluznante. 

El País la saca como titular en su primera, donde destaca especialmente en medio de su prosa habitualmente menos, eh, ‘colorista’, pero abre con: ‘La actuación de Hacienda de la el ‘caso Rato’ en un limbo judicial’, que resume bastante bien la desastrosa, aunque icónica, actuación contra el exvicepresidente.

El Mundo parece responder a su augusto rival al titular: ‘Hacienda justifica “por eficaz” su actuación en el caso Rato’, y saca la ‘repera patatera’ como titular del pie de la foto de primera, en la que Menéndez aparece flanqueado por Gabriel Elorriaga y Juan A. Abad tentándose la ropa, en gesto de “alguien me ha robado la cartera” o, atendiendo a su gusto por el acervo popular, “¿quién me ha chorado la pasta?”.

Por último, la expresión reaparece en la primera de La Razón como subtítulo del segundo tema principal, a saber: ‘La lista de altos cargos investigados por blanqueo se elevará a más de 750’

Lo dicho: la repera patatera.

Publicado el 22.04.2015 en La Gaceta

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